jueves, 11 de mayo de 2017

EL PORQUÉ ESTUDIAR LA HISTORIA DE LA ARQUITECTURA




     Vitruvio  en su Compendio de los Diez Libros de Arquitectura Greco-Romana cuando se refiere a la serie de conocimientos necesarios para ser Arquitecto ya decía: “Debe saber la Historia a fin de que pueda dar razón de la mayor parte de los ornatos o adornos que se fundan en ella: si en el lugar  de las columnas se ha de sostener el entablamento con figuras de mujeres que llaman Cariathides, es menester que sepa que los Griegos inventaron estas figuras para dar a entender a posteridad las victorias que habían obtenido de los Carios, cuyas mujeres hicieron cautivas, y pusieron en sus edificios.”







De la misma manera: “La Teoría de la Arquitectura es el conocimiento que de ella se puede adquirir  por el estudio de los libros, por los viajes o por la meditación: la práctica es el conocimiento que se adquiere con la ejecución y conducción de las obras. Estas dos partes son de tal modo necesarias, que los arquitectos que intentaron llegar a la inteligencia de su Arte con solo el ejercicio, por mucha que fuese su fatiga, jamás hicieron gran progreso: ni tampoco lo lograron los que con solo el estudio de los libros y la meditación pensaron conseguirle”.


Para tener otras referencias más modernas y cercanas en la cuales basarnos para defender la importancia y el porqué del estudio de la historia encontré una de Pablo Picasso: “El Arte siempre se hace sobre una manifestación artística  ya existente.” Y otra de su contemporáneo Le Corbusier: “No he tenido nunca más que un maestro: el pasado; una sola formación: el estudio de el pasado.” ”Ser moderno no es una moda, es un estado. Hace falta comprender la historia, y quien comprende la historia sabe encontrar la continuidad entre lo que fue, lo que es y lo que será.”





Con estas referencias crear conciencia e interés en los estudiantes por la historia ya que todo lo que se diseña tiene raíces, referencias y contexto, la arquitectura del pasado es fuente de inspiración de la arquitectura de hoy y el mañana.



Nuestra vida cotidiana solo es posible gracias a la experiencia que hemos ido acumulando por medio de nuestra memoria. La Historia es la gran memoria colectiva de los hombres, acumulada en el transcurso de los tiempos; por eso su conocimiento es necesario para la liberación y bienestar de la humanidad.





Viaje a través de la arquitectura

Le Corbusier en 1911, con una mochila sobre sus espaldas y un cuaderno de dibujo bajo el brazo, inició una excursión a través de los Balcanes, pasando tres semanas en el monte Athos y seis más en la Acrópolis, experiencia ésta que muchas décadas después habría de considerar como más importante en su formación que ningún libro de texto.




 
No pretendo imponer el acostumbrado método didáctico de la historia abarrotada de  nombres, fechas, discriminador de los conceptos de lo bello y lo feo, establecido por la crítica estética. La historia no es una compilación de hechos, sino una visión interior de un proceso vivo que va transcurriendo, nos aclara el arquitecto Sigfried Giedion.

A cambio, con el propósito de atraer la imaginación del joven estudiante, le propongo un “Viaje a través de la arquitectura” sin límites de tiempo y espacio, al “descubrimiento”de cuanto el hombre ha sabido construir impulsado por necesidades existenciales e inspirado por fines artísticos.

La pirámide egipcia, el templo griego o la catedral gótica satisfacen el gusto pero no agotan los temas propuestos por la arquitectura.







El concepto de arte construcción es muy amplio: va de la pluma estilográfica al rascacielos, de la casa a la ciudad, de la ciudad al territorio, así como de Nueva York al trasatlántico. La arquitectura no es un fenómeno puramente estético, sino sobre todo ambiental, social y económico.









La creatividad del hombre es expresión colectiva de la civilización en que vive, de su penuria o su prosperidad, del paisaje que lo circunda del grado de evolución sensitiva e intelectual. Así podemos comprender y responder a la razón y ser de la arquitectura de acuerdo a su tiempo y lugar, incluso desde los ranchos, chabolas y favelas de los barrios marginales en las ciudades latinoamericanas, los palafitos o churuátas indígenas y como contraste hasta los vertiginosos rascacielos de Norteamérica o de Malasia.

     


                                                                                            



Saber ver la Arquitectura” como dice Bruno Zevi, estimular la sensibilidad ante lo que están viendo, su curiosidad y el apetito y gozo por ver y leer mucha arquitectura. Tanto que logren encontrarla, leerla, reconocerla y recorrerla, como un músico,  contemplándola en el escenario cotidiano donde transcurre su vida.

El conocimiento de las tipologías de las edificaciones, con sus historias de evoluciones, transformaciones, permanencias y rechazos desde Vitruvio hasta Palladio, de Ledoux a Louis Kahn y de Mies van der Rohe al Minimalismo , signo de estos tiempos : de Tadao Ando en Japón, Jonh Pawson y Claudio Silvestrin en Mayorca o Mathias Klotz en Chile.





De todo ese proceso histórico, extraer sus experiencias, como construcciones ideales, resultando así las tipologías con su  connotación de atemporalidad y de dimensión poética, aplicables en el contexto contemporáneo, objetos que preservan los valores culturales esenciales de la arquitectura y promueven el diseño de nuevas edificaciones.



 “En el momento que se fraguan las bases de una arquitectura venezolana contemporánea, es oportuno volver un poco la vista hacia el pasado para desentrañar entre los elementos plásticos de antaño los que hoy puedan ser todavía válidos.” Carlos Raúl Villanueva.
       

Crear conciencia e interés por la conservación y preservación ambiental y monumental de nuestro patrimonio histórico, ignorado y abandonado, pues sin pasado no hay futuro.



De la misma manera aceptar que la arquitectura es sueño, proyecto y ejecución, que la arquitectura es para ser usada y gozada, efímera como la vida misma. La arquitectura es un medio y no un fin en si misma.